Grabadas encima de grandes piedras runas en Urnas (Noruega), estas serpientes son el símbolo de Loki "polimorfo y estafador" el dios hábil tan flexible que una serpiente que pretende esquivar los problemas. Los Vikingos creían que las serpientes, al cambiar de piel eran a la vez sabias y únicas. Para la habilidad y la ingeniosidad.